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miércoles, 10 de septiembre de 2014

USÁ LA VARITA ( Y LO DICE DIOS, NO EL PIBE POTTER)


El valor de la oración, en la vida del cristiano, es innegable. Y si alguno osa rechazar esta argumentación merecería ser apedreado ( exageré un poco me parece...)
¿Y si el que presenta una argumentación desfavorable es el mismísimo Creador?
A Él, no me animaría a discutirle. Y creo que Moisés, menos. Más aún tras haber visto la ira de Dios manifestarse en las plagas, con las que se declaró claramente en contra de la soberbia de Faraón.
En Éxodo, capítulo catorce, Dios da instrucciones precisas de lo que hacer y de como, en consecuencia, se manifestaría un faraón de duro corazón, y con toda la caballería en el máximo su poderío,
Y el pueblo se queja; y Moisés los anima.

 Y Moisés dijo al pueblo:... (Exodo 14:13a) RV1960 

 Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Dí a los hijos de Israel que marchen.(Ex 14:15) RV1960 

¿Me vas a decir que nunca oraste, hablaste, o predicaste algo a alguien, y lo hiciste esperando que Dios capte la indirecta?

Y es evidente que no era hora de clamar, ni directa ni indirectamente, era hora de actuar de acuerdo a lo que Dios había hablado.
Si lees algo en imperativo en la Biblia, y eso es una directiva a accionar, una orden clara y precisa, no es hora de consultar, es hora de actuar.
En una de esas noches en que saludo a mi hijo antes de dormirse, le vino temor, y en una forma fuerte para él. Lo paralizaba, y se de ese tipo de eventos por experiencia propia. Entonces le dije: " orá ". 
Comienza a hacerlo. Y lo empezó a hacer mas o menos así: " Señor gracias por este día....". Le dije efusivamente ; "¡no, así no! ". 
Se detuvo y me quedó mirando.
El hecho es que no debía dirigirse a Dios, quien en el nombre de Jesús nos dio autoridad delegada, sino que la dirección era contra todo espíritu que quería provocar temor y terror nocturno. Las herramientas estaban en las manos de mi hijo y se acercó a Dios en ves de resolver.
Reprendimos en su nombre, un golpe, y luego otro golpe junto a unos pastores amigos que nos visitaban y fue un rotundo KO en el nombre de Cristo, el hijo del Dios Viviente.
Para que hablar, si hay que marchar.
Una vez estaba en una reunión, y un pastor conocido declaró ganar la ciudad para Cristo. Automáticamente me dieron nauseas, pero no es una metáfora. En realidad tuve ganas de devolver, y se lo compartí a este amado siervo. Y entendió que mi llamado a pisar el territorio a ganar, por medio del Espíritu, provocó esto. Las ciudades se ganan pisando el terreno, orando "in situ ", declarando el Reino y proclamando el Evangelio.¡Fuimos capacitados con poder para esto!
No tenemos que orar para salir, tenemos que salir en oración.
¿Estás acorralado? , levantá la "vara" de la autoridad conferida en el nombre de Jesús, y cruzarás en seco. 
Dios creyó en vos, te confió el poder de la resurrección, cree que es así y actuá en consecuencia.


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