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jueves, 3 de noviembre de 2016

Jesús te pregunta, qué tenés, no si con eso lo vas a poder hacer

 "Decía (Jesús) también: ¿A qué haremos semejante el reino de Dios, o con qué parábola lo compararemos?
 Es como el grano de mostaza, que cuando se siembra en tierra, es la más pequeña de todas las semillas que hay en la tierra;
pero después de sembrado, crece, y se hace la mayor de todas las hortalizas, y echa grandes ramas, de tal manera que las aves del cielo pueden morar bajo su sombra."Mr 4:30-32 (VRV1960)
Hubo una época, en donde mi fastidio era el sentirme solo, sin apoyo.
Reclamo que hacía llegar a mis pastores, lo comentaba con mis mentores, o con aquellos que satelitalmente influencian mi servicio al Señor. Y nadie me discutía en demasía lo que a la vista era un hecho.
Pero, reconozco mi error, no contaba como provisión a mi esposa, a mi hijo, y lo peor, al precioso Espíritu Santo.
El efecto de multiplicación no se da en lo que esperás tener, sino que, viendo el ejemplo de la multiplicación de los peces y panes,  en lo que tenés en tus manos.
Hoy con el diario del lunes, hago un autoanálisis y veo lo que tenía, pero era pequeño, en su real apariencia, comparado con lo que Dios depositó en mi mente.
“Ganar mi ciudad, mi nación, ¿con esto?”:
-La certeza de un mensaje gestado en la expulsión del hombre del Edén, y desarrollado por el Creador hasta llegar a la crucifixión y resurrección de Cristo.
-Una familia que comprendió este desafío.
-El Poder para ser testigo, el mismo que operó en la resurrección del Mesías.
Pero igual parecía poco visto en mis manos, comparado con los resultados esperados de alcance e influencia, por lo menos, en mi ciudad.
Si figurativamente viera lo que tenía en mi mano para este fin, sería tan insignificantemente pequeño, que naturalmente provocaría un profundo desaliento,  y se transformaría en un desafío seguir y confiar en el poder multiplicador.
Ahora es fácil decirlo, pero muchas veces mi renuncia era un deseo. Veía el tamaño de la semilla y no el potencial que encierra.
La tentación allí era la manipulación de las personas para coaccionarles a sumarse, cosa que Dios no me permitió.
Solo restaba sembrar lo único que tenía. Y hoy se empieza a ver el resultado. Aun es pequeño, pero el reto es correr el riesgo en fe, en la fe correcta, en lo que no se ve.







martes, 26 de enero de 2016

...del tergopor al efecto digital.

Cuando veía las últimas versiones de Star Trek, de los tremendos efectos especiales digitalizados, cautivante acompañamiento a una historia, a un guión apasionante. La humanidad conquistando “La última frontera”.
En un paralelo mental, veo que con la misma pasión y asombro, veía la serie setentosa de la misma historia, en planetas hechos de tergopor, y de extraterrestres de goma espuma.
Y aunque el asombro es el mismo, el estándar de expectación varía con las variaciones técnicas logradas para mejores efectos de visualizaciones.
Ayer en un momento de oración tuve una visión, y los que me conocen saben que este don en particular no es en el que más fluyo. Veía  humo  y oscuridad. Empecé a declarar luz, acordándome del principio vector del Génesis. Primero luz,  y después ordenamiento del vacío desordenado.
Le pregunto a Gladys, mi esposa, y había visto lo mismo (Tampoco es algo que nos pase muy seguido)  
Y empezó la guerra, un momento glorioso de apertura de los Cielos. El infierno se desgranaba por el poder del Nombre de Cristo.
¡¡¡Hermosa Victoria en el nombre de Cristo!!!
Y, luego de una tremenda guerra en los aires, tuve otra visión. Una nube más alta,  translúcida y  luminosa. 
El humo era imitación, tal vez ya no de tergopor o goma espuma, como la vieja serie; ahora más sistemática, más eclesiástica, más sofisticada; pero seguía siendo una falsa nube de Gloria, solo artificio de lo Real.
Nuestras exigencias como congregación han subido, la tecnología es más accesible. Pero no compremos humo, porque hasta el día de hoy, no hay registro témplico tan espectacular como el Templo salomónico lleno de la Shekináh, y de la gloriosa revelación de Su presencia.





martes, 15 de septiembre de 2015

GRACIA VS. VERDAD

"Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad."
Juan 1:14 RV1960
Muchas veces me acusaron de tener un mensaje agresivo. Y no es el mensaje, es mi personalidad confrontativa la que acentúa la violencia del Amor de Dios en la persona de Cristo.
Tal vez a un adorador le resulta más fácil mostrar la dulzura de la persona de Jesús en una suave melodía.
Pero resulta que si vemos los evangelios, nos encontraremos con un Cristo confrontativo y casi insultante, como para apoyar al evangelista. 
Y también, si buscamos encontrarlo, veremos a un dulce maestro que conformaría la cosmovisión del salmista.
Vemos, por un lado, al que le dice víboras, a unos,  y perra, a otra; y, al mismo tiempo, podemos encontrar al que se deja rodear los niños y al que permite que su joven discípulo se recueste en su pecho.
Pero en el verso que antecede a estas líneas lo clarifica.
Cuando dice lleno, en el original es "completo", como la idea de plenitud absoluta, integralmente equilibrada, entre la gracia (caris; regalo, don, gratis) y la verdad (aletheia; lo verdadero, que no esconde nada). 
Es como decir que estaba completo de negro y de blanco, pero sin convertirse en gris. 
La descripción de Juan es que El Hijo de Dios mostraba atributos visibles (gloria) perfectamente convivientes en su persona. Una veracidad congruente a su justicia, y un amor de dádivas inmerecidas coherente a su gracia; y estas absolutas y definitorias características, conviviendo perfectamente en el cuerpo y la mente de este Cristo encarnado, que Juan, nuestro expositor y testigo presencial del Mesías, nos describe tan claramente.
Y haciendo una traslación a las características del Cristo  encarnado hoy, para verlo, necesariamente, debemos ver a la iglesia, su cuerpo.  Y lo que con tal naturalidad vio Juan en Cristo, esa dualidad conviviente entre gracia y justicia, entre dulzura y asperezas, hoy nos hace intolerantes al verlo en la Iglesia.
¿Cómo un evangelista o un profeta  no se vería compelido a declarar la verdad sin filtro sin sentirse en falta si no lo hace?
¿Cómo un  salmista no declararía los beneficios de la dulzura y ternura  paternal del Creador?
Pero nuestra intolerancia no nos deja ver ni discernir el cuerpo, que es Cristo en la tierra, y que tiene la misma gloria… “gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad”.


jueves, 13 de agosto de 2015

DEPENDE DEL COLOR DEL CRISTAL CON QUE SE MIRE

" Jesús se dio la vuelta, miró a sus discípulos y reprendió a Pedro: «¡Aléjate de mí, Satanás! —dijo —. Ves las cosas solamente desde el punto de vista humano, no del punto de vista de Dios."
( Marcos 8:33 - NTV)
En un mismo párrafo, nuestro Señor Jesucristo, le habló enérgicamente a dos personas. Una entidad que influenciaba a Pedro y al mismísimo Pedro.
La cuestión "positiva" es que Pedro era un tipo sensible a ser influenciable.
La "negativa", es que Pedro era un tipo sensible a ser influenciable.
"Simón Pedro contestó: —Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente
Jesús respondió: —Bendito eres, Simón hijo de Juan, porque mi Padre que está en el cielo te lo ha revelado. No lo aprendiste de ningún ser humano."(Mateo 16:16-17-NTV)
   La sincera amistad de Simón con su Maestro le abrió las puertas del Cielo hacia una revelación que daría fundamentos a la Iglesia hasta hoy.
   Pero así como se había abierto a una plena influencia del Padre, Creador del universo, existía una puerta trasera por donde la influencia de el mentiroso y padre de mentira se abría colado; "... Ves las cosas solamente desde el punto de vista humano, no del punto de vista de Dios".
   Nuestro punto de vista, el lugar desde donde vemos las circunstancias, abren las puertas a las influencias que nos gobiernen.
Veamos y actuemos como parados en las realidades celestiales juntamente con Cristo, y viviremos el Cielo en la tierra.(Efesios 1:3)

jueves, 2 de julio de 2015

¿ QUERÉS SUEÑOS?... DORMÍ UN POCO.

Y soñó: y he aquí una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo; y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella.
 Y he aquí, Jehová estaba en lo alto de ella, el cual dijo: Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac; la tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia.
 Será tu descendencia como el polvo de la tierra, y te extenderás al occidente, al oriente, al norte y al sur; y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente.
 He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho.
 Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía. Génesis 28:12-16 (RVR1960)

   En una charla con nuestros pastores, hace un año aproximadamente, y hablando de finanzas, Adriana hizo una pregunta ilustrativa y certera: - ¿ De quién es la culpa de tus problemas financieros?”, a lo cual no pude responder otra cosa que “sólo mía, de mis malas decisiones”.
   Jacob perseguido, preso de soledad y desprotección, oprimido por la falta de estructura familiar (en especial materna). Y si le preguntaran el por qué estaba pasando esta disyuntiva circunstancial, no podía decir que el responsable no era alguien más que él mismo.
   Durmiendo en una cama de piedras. Es más un par de versos anteriores dice que “Salió, pues, Jacob de Beerseba (un lugar de juramento o promesa certificada), y fue a Harán (un lugar asolado).
   Y cuando estás pasando por este tipo de circunstancias, la tristeza y la soledad se hacen presentes. No hay pensamientos prometedores, ni aun forzando la mente. Y en esta intentona forzada por pensar en lo positivo de la bendición, tan solo un cansancio extremo te invade.
   Y hasta ese momento la bendición es literal y abstracta, pues es el "bien decir" acerca de uno, de parte de Dios, y tan sólo parecen ser palabras.
   Y ni sueños te quedan, pero si ganas de dormir.
¿Cama?, no hay. ¿Almohada?, una roca. Sueño, mucho.
Y si querés recuperar los sueños, hay que dormir un poco. Y veremos cómo nos ven.
  ¿Importa saber que Dios está? Está bueno.
   ¿El saberlo afectaría positiva o negativamente su obrar? Se ve que no, pues era proactiva la actitud del Padre y sus ángeles. Subían y bajaban sin siquiera Jacob estar consiente, aún, de esto.
   Pero el secreto es que, lo que el Padre “bien dijo” acerca de nosotros, no son solo palabras, es semilla viva y eficaz.


Jesús también dijo: «El reino de Dios es como un agricultor que esparce semilla en la tierra.  Día y noche, sea que él esté dormido o despierto, la semilla brota y crece, pero él no entiende cómo sucede. Marcos 4:26-27 (NTV)





martes, 16 de junio de 2015

LAS FEAS VERDADES






Ya desde chico, por mi historia personal, aprendí a esconder mi interioridad. Era retraído y callado. Me gustaba dibujar, leer y ver la tele. 
Mi papá, a eso de mis once años, me llevó a una de sus disquerías y se fue. Tuve que aprender a comunicarme con extraños. Y así me hice bueno vendiendo, entablando conversaciones y demás artilugios sociabilizantes para lograr cerrar una operación. Si venía alguien a buscar algo de música clásica, escuchaba lo que apreciaba de lo que compraba, y lo transformaba en argumento de venta (“nadie sabe más de música clásica, que el que compra música clásica” – decía mi viejo ) . 
Pero mi interior bien adentro, yo sacaba lo que me parecía y con quien me parecía. Luego vino Cristo a rescatarme, y mi funcionamiento de intimidad oxidado. Tanto que aún hoy el Señor lo está sanando, no estaba acostumbrado a hacerlo, y Dios es una persona con la cual debería, pero no es fácil para mí. Hoy cada vez que me abro a El, me conmociona, lloro, me quebranto. Es algo que realmente me inunda. 
Después vinieron aquellos que traicionaron mi confianza, amigos de la igle, y pastores. “El conocimiento es poder”. Te saben calentón y te buscan para divertirse o para entre sacar cosas en tus brotes. Pero Papá me sigue procesando en el poder de la regeneración. 
¿Sabés cuál es el órgano más grande del cuerpo humano?; la piel. ¿Qué curioso que lo que te protege de lo exterior sea lo más grande que Dios creó en tu cuerpo? Mucho de tu interior es sólo para Dios. Cuídalo. 
Pero hubo una ocasión en que Jesús soltó todo, el propósito de su muerte, y provocó repudio de muchos que lo seguían.
 Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende?
Juan 6:61(RVR1960)

 Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.
Juan 6:66 (RVR1960)
Y este es el riesgo, si abrís tu corazón, muchos se ofenden y dejan de andar con vos.
Pero como le pasó a nuestro Señor, hay veces que hay que hacerlo. 
Una vez un amigo del alma me dijo: “¿por qué decís las cosas asi?”;y le contesté: “porque me siento peor si no lo digo, que si sí lo digo”
Hay veces que hay que bajar defensas, y poder  exteriorizar las cosas, a pesar de todo, y duele. 

Sin embargo, si digo que nunca mencionaré al Señor
    o que nunca más hablaré en su nombre,
su palabra arde en mi corazón como fuego.
    ¡Es como fuego en mis huesos!
¡Estoy agotado tratando de contenerla!
    ¡No puedo hacerlo!

Jeremías 20:9 (NTV)


Para mi sería mejor retrotraerme al silencio. Es más,  más de una vez lo hice, y lo hago. Es parte de mi el silencio; pero como contrapartida, el fuego de la proclama lo derriba, y la gente se ofende. No por decirlo de forma agresiva o insultante, por que las palabras a veces son espejos de una realidad, y es la realidad la que ofende.




martes, 10 de marzo de 2015

POZO

 Y se le apareció Jehová aquella noche, y le dijo: Yo soy el Dios de Abraham tu padre; no temas, porque yo estoy contigo, y te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de Abraham mi siervo.
 Y edificó allí un altar, e invocó el nombre de Jehová, y plantó allí su tienda; y abrieron allí los siervos de Isaac un pozo. 
Génesis 26:24-25 (RVR1960)
Una bendición del Creador, y una acción del hijo de la promesa, levanta un lugar de adoración en el espacio físico en donde Dios le habló. Hecho el altar, una invitación a que sea acepta su adoración. Y una desición de habitaren el lugar donde se encuentra al que bendice y la bendición.
Pero antes de continuar, te cuento que, como otras veces, me obsesioné con este fragmento. Me lo había compartido una intercesora. Lo compartí con el pequeño grupo de fieles obreros de la calle; pero había algo más que me quería revelar el Espíritu.
Domingo; reunión con presencia manifiesta. Una palabra poderosa, una presencia notoria. Pero como si las palabras audibles se pudieran resaltar con un fibrón fluorescente, un ejemplo que apoya esta palabra me marca: “aun si hacés evangelismo sin Su presencia, no sería un evangelismo productivo” 
Casi automáticamente se me vino este verso, y en lo generacional de él, los pozos.
La palabra en hebreo es BEER, que es pozo o fosa. No eran pozos de gran diámetro, pues se lo podían tapar con una roca pesada pero posible de remover por un hombre fuerte (Gen 29:2b)
Pero, a pesar de que la búsqueda al cavar era de aguas, la palabra BEER (pozo), no necesariamente la incluye. Puede haber pozos de brea que te pueden atrapar en una huida (Gen 14:10), o simplemente otros que pueden ser usados como tumbas (Sal 55:23 – Sal 69:15)
El hecho de cavar “pozos”, no te garantiza agua.
El hecho de hacer evangelimo, o cualquier tarea del Reino, no te garantiza ser productivo.
Una bendición de lo alto. Primero altar, luego a cavar.
 En aquel día sucedió que vinieron los criados de Isaac, y le dieron nuevas acerca del pozo que habían abierto, y le dijeron: Hemos hallado agua. 
Génesis 26:32 (RVR1960)



viernes, 19 de diciembre de 2014

#9 EVANGELISMO PERSONAL hay que llegar, hay que llegar, y hay que llegar (relato de una obstinación)


Seguramente en esta anécdota que relataré a continuación, contaré acerca de cosas mías que no me enorgullecen. Pero espero que, como cuando Dios se muestra en hombres terriblemente imperfectos en su Palabra, te hable tanto como a mí al pensar en esta vivencia mía.

Benicio, mi bebé de un año y tres meses, está padeciendo un cuadro viral intestinal, que lo ha llevado a intensas fiebres, vómitos y descomposturas.  Le cambió, su pediatra, el antitérmico, porque no era efectivo el que habitualmente usa. En la primera toma se notó una mejoría notable, sumado a esta aplicación medicamentosa,  unas sales para rehidratarlo.

A la madrugada se despierta con un color grisáceo en la piel, y con movimientos que iban de un temblor a bruscos sacudones involuntarios. No fueron convulsiones, nunca perdió el estado de conciencia, pero a mi parecer era algo de origen neurológico.

Frente al estado alarmante, por lo menos para nosotros sus papás, y frente a la insistencia de Gladys, argumentando que la cercanía  geográfica nos garantizaría una atención más rápida, nos dirigimos al Hospital Evita.

Craso error, nos encontramos con un administrativo y un personal de seguridad que nos maltrataron, o mejor dicho nos destrataron. A todo esto Benicio empezó a cambiar el color de sus labios hacia un azulado y demostraba no poder respirar de forma correcta. Ni aún en esta circunstancia me dieron una atención primaria, una revisión de signos y síntomas, algo que una persona con la mínima instrucción sanitaria podría hacer. Pero no.

Me encendí en cólera, gracias a Dios no lo suficiente. Frente a la impotencia pateé la puerta de la guardia, y emprendí a buscar el auto en el estacionamiento, y fui hacia la salida. Allí había un policía armado con una itaca y un muchacho en la barrera que me preguntó que me pasó (luego me di cuenta que, posiblemente, le habían comunicado de mi reacción y de mi advertencia de afectar la salud física de los destratadores de la guardia)

No me importaba la itaca, ni la seguridad, ni la cana, ni nada. Necesitaba lo que yo no le podía dar a mi hijo, una atención inmediata y experta.

Impropié a este muchacho custodiado por el efectivo armado y le dije que me abra o me lo tomaría personalmente con él, que la atención que me negaron la iba a conseguir a pesar suyo. Y me levantó la barrera.

 Estaba dispuesto a lastimar a quien sea para que reciba la atención que yo no le podía dar.

Y esa desesperación es la que a veces nos moviliza en las calles, la ansiedad de llevar a la persona ante el que sabe cómo y puede ayudarle.  En medio de esa ansia, nos equivocamos, pecamos de insistentes y no entendemos por qué no aceptan la única salida posible.

Así como mi único objetivo era llevarlo ante la persona que sabía y podía asistir a mi bebé, mi ansia me objetiviza a llevar a la persona a Cristo lo más eficientemente posible. Derribando obstáculos aún a pesar de confrontar a la persona con su terrible realidad.

 Hay que llegar, hay que llegar, hay que llegar…. Era mi único pensamiento.

Y llegamos a casa cuna, lo miró una pediatra, le tomó la fiebre y tenía casi cuarenta, y en esa instancia lo veíamos mejor, así que estimamos que superó esa marca y por eso, nos explicó la doctora, de tales manifestaciones alarmantes. Le administró el antitérmico y nos hizo llevar al lado de una piletita para aplicarle compresas. Con la simpleza y la eficacia del que sabe que hacer. Hasta hoy, ya pasó más de veinticuatro horas sin fiebre. Y dos minutos, agua y unas gazas, alcanzaron.

La simpleza del evangelio es así. Queremos adornarlo, hacerlo ver más agradable o queremos “estrategiarlo”, para llegar a más personas.

Fiebre, agua fresca.

Condenación, Cruz y arrepentimiento genuino.

Seguiré aprendiendo a administrar mis ansiedades, en la vida y en el servicio que Dios me encomendó. Pero mi objetivo es firme:

 “Hay que llegar, hay que llegar, hay que llegar….”


miércoles, 29 de octubre de 2014

TRATADO DE ANGELOLOGÍA

 De la misma manera, hay alegría en presencia de los ángeles de Dios cuando un solo pecador se arrepiente». Lucas 15:10 (NTV)

¿Nunca te preguntaste el por qué de la alegría de los ángeles por uno que se arrepiente?
Seres de otro nivel espiritual, que están en contacto a la Gloria de Dios. Algunos blanden espadas tremendas que desatan un poder destructor que más de una potencia bélica humana quisiera equiparar. Somos seres muy limitados en comparación a ellos. Nos podrían mirar desde arriba de sus hombros con una soberbia justificada, pero cuando uno de nosotros se arrepiente de hacer la suya, y es restituido a una relación personal con Dios a través del sacrificio de Jesús, se alegran.
Segunda oportunidad, para mí, es la clave.
No sé si hay algún tipo de parentesco o relación que ligue a un ángel a otro. Un tipo de familiaridad tipo primo o algo así. Pero se que son una raza de seres creados por Dios, con cosas que unen a cualquier tipo de animal, persona, planta. Una relación de ecosistema, de tribu, de iguales. Y la tercera parte cayó y no tuvo segunda oportunidad (Ap.  12:4)
La posibilidad de una segunda oportunidad para la raza humana, debe desesperarlos naturalmente, pensando en aquellos congéneres angelicales caídos, que no la tuvieron.
Y nadie de la humanidad se puede excusar “Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios.” Romanos 3:23 (NTV)
Y en Cristo está cubierta la paga por todos nuestros errores deliberados, nuestro “hacer la nuestra” sin tener en cuenta a Dios.
“… (La) Buena Noticia les fue anunciada a ustedes por medio de aquellos que la predicaron con el poder del Espíritu Santo, enviado del cielo. Todo es tan maravilloso que aun los ángeles observan con gran expectación cómo suceden estas cosas.”1 Pedro 1:12 (NTV)

"¡Esto es algo que los ángeles mismos hubieran querido ver!"(TLA); vieron como se perdió la tercera parte de su raza, y hoy quisieran ser parte de esta obra del Espíritu santo en nosotros, que nos capacita para ser testigos fieles y efectivos, rogando una pronta reconciliación con el Padre a través de Cristo.
Y todo esto es un regalo de Dios, quien nos trajo de vuelta a sí mismo por medio de Cristo. Y Dios nos ha dado la tarea de reconciliar a la gente con él. Pues Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando más en cuenta el pecado de la gente. Y nos dio a nosotros este maravilloso mensaje de reconciliación.  Así que somos embajadores de Cristo; Dios hace su llamado por medio de nosotros. Hablamos en nombre de Cristo cuando les rogamos: « ¡Vuelvan a Dios!».  Pues Dios hizo que Cristo, quien nunca pecó, fuera la ofrenda por nuestro pecado, para que nosotros pudiéramos estar en una relación correcta con Dios por medio de Cristo. 
2 Corintios 5:18-21(NTV)

Por eso Dios dice:
»En la antigüedad Dios pasó por alto la ignorancia de la gente acerca de estas cosas, pero ahora él manda que todo el mundo en todas partes se arrepienta de sus pecados y vuelva a él. Hechos 17:30 (NTV)

Hoy ya sabés de esta segunda oportunidad para reconciliarte con Dios, el te quiere a su lado, y Cristo lo hizo todo para que te acerques a Dios en una relación personal con El. Te ruego reconcíliate con Dios, y los ángeles festejarán en tu nombre.




jueves, 9 de octubre de 2014

"AHÍ VAMOS CON SPIKE TOM"; JERRY

 El ángel de Dios se le apareció a Gedeón y le dijo:
— ¡Qué fuerte y valiente eres! ¡Por eso Dios está contigo!Gedeón le respondió:—Perdón, señor, pero si Dios está con nosotros, ¿por qué nos pasa todo esto? ¿Por qué no hace milagros como cuando nos libró de Egipto? Nuestros antepasados nos han contado las maravillas que Dios hizo antes; pero ahora nos ha abandonado, nos ha dejado caer en manos de los madianitas. Entonces Dios mismo miró a Gedeón y le dijo:—Pues eres tú quien va a salvar a Israel del poder de los madianitas. Además de tus propias fuerzas, cuentas con mi apoyo. Gedeón le preguntó a Dios:—Pero mi Dios, ¿cómo podré librar a los israelitas? Mi grupo familiar es el más pobre de la tribu de Manasés, y yo soy el menos importante de toda mi familia. Y Dios le contestó:—Podrás hacerlo porque yo estaré contigo para ayudarte. Derrotarás a los madianitas como si derrotaras a un solo hombre. Entonces Gedeón se dirigió al ángel y le dijo:—Si cuento con la aprobación de Dios, dame una señal de que realmente es él quien me ha hablado. Jueces 6:12-17 (TLA)

Este contrapunto, entre Dios y el agobiado Gedeón, a las claras muestra la  diferencia de visión entre un hombre cansado y el Creador. Pero acentuada exponencialmente al referirse el Señor a uno mismo. El ya te ve guerrero y esforzado; vos te ves acabado y bajoneado; El te ve como salvador de una generación con su apoyo en esta tarea; vos te ves insignificante frente a la inmensidad de la empresa a resolver.
 Y  mientras escuchás, mirás para atrás, a tu familia y sus desaciertos históricos, que como fantasmas amenazantes se quieren materializar en tu hoy, pero, a pesar de esto, Dios te ve derrotando a todo lo que se te cruce, y te ve haciéndolo con la facilidad de una pelea a la salida del “cole”.

Y así nomás no se entregó Gedeón a la visión divina, pidió sus pruebas del caso, pero eso no es el tema de hoy, lo podés seguir estudiando vos. Pero en cuanto lo hizo, todo se volvió más y más loco.
Empezó a restarle hombres para pelear contra los madianitas, hasta llegar a ser tan solamente trescientos. Pero ese no es un dato menor, del otro lado del campo de batalla había más de ciento treinta mil hombres. Los recursos de Israel, treinta y dos mil hombres, ya eran insuficientes, ¿pero sólo con trescientos?, ¿¡me`tás cachando!?
Pero algo le pasó a Gedeón en este  proceso, del cual hoy veremos tan solo el resultante final.


 Gedeón dividió a sus hombres en tres grupos, y les dio trompetas y cántaros vacíos. Dentro de los cántaros pusieron antorchas encendidas. Después les dijo: «Al acercarnos al campamento madianita, fíjense en mí y hagan lo que me vean hacer.  Cuando mi grupo y yo toquemos la trompeta, ustedes también hagan sonar las suyas y griten: “¡Por Dios y por Gedeón!”» Gedeón y los cien hombres que estaban con él se acercaron al campamento poco antes de la medianoche, cuando estaba por cambiar el turno de la guardia. Hicieron sonar sus trompetas y rompieron los cántaros que llevaban en las manos, y los otros dos grupos hicieron lo mismo. Con la antorcha en la mano izquierda y la trompeta en la derecha, todos gritaron: « ¡Al ataque! ¡Por Dios y por Gedeón!» 
Jueces 7:16-18 (NTV)
Al principio vemos al más pequeño de la familia más pequeña, y aquí, en los albores de una gran victoria milagrosa, al segundo de Dios. Y no fue una actitud de soberbia, fue una actitud de confianza y obediencia.
 Dios le había dicho: 
—Pues eres tú quien va a salvar a Israel del poder de los madianitas. Además de tus propias fuerzas, cuentas con mi apoyo.
¡Era una sociedad de hecho!, y esto es lo que Dios pretende.
Y Jesús, siendo Dios, como hombre se hizo ejemplo de esto.


 Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. Juan 12:49 (RVR1960)

Y también dijo:


 «Dios bendice a los que son pobres en espíritu y se dan cuenta de la necesidad que tienen de él, porque el reino del cielo les pertenece. Mateo 5:3 (NTV)

Dispongámonos a entender que el Creador nos quiere hacer partícipes de su autoridad y poder, como su segundo, como su socio. (Ojo, si queremos ser el primero, quedamos afuera del Reino)
Y hasta en el último libro de la Biblia se anuncia esta sociedad.


 Ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y por el testimonio que dieron.Y no amaron tanto la vida como para tenerle miedo a la muerte.                  Apocalipsis 12:11 (NTV)


Y en la próxima batalla, con las matemáticas marciales en mi contra, me encontrarán gritando como un loco, y diciendo:
“¡¡¡En el nombre de Jehová, y en el nombre de Diego!!!”