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viernes, 12 de septiembre de 2014

EVANGELISMO PERSONAL #2: ¿ Y SI SABE MÁS QUE YO ?

El más grande de los temores de evangelizar es encontrarse con uno que sepa más de la Biblia que uno mismo. Y te digo que es bastante común. 
A Felipe le sucedió. Con el entusiasmo que caracterizó toda su vida, se acercó a uno de sus amigos del barrio, un joven llamado Natanael. Y para tener en cuenta, este personaje , Natanael, fue considerado por el mismísimo Cristo como “ un verdadero israelita, en quien no hay engaño”(Jn. 1:47b)
¿Qué significaría ser un verdadero israelita? Simplemente uno que se sabía necesitado del Ungido para salvarse él y a su nación, y que seguro, según Barclay, tenía por costumbre posar a meditar bajo una higuera a rogarle al Creador por la liberación y redención de Israel a través del Cristo prometido. Uno  que sabía que las profecías indicaban oriundo de Belén al Rey.
 Pero, como vos y como yo, no veía todo. Su visión de la cosa era desde su parcialidad. Y ese es el punto. Vos no podés ganar una discusión, aunque sepas o no del tema, pues tu punto de vista es parcial. Dejemos de plantarnos como absolutistas dueños de la verdad y seamos como Juan el Bautista, que sabía que su función en el Reino termina cuando Cristo aparece. 
Y volviendo a la situación, el joven Felipe, un hebreo con nombre griego, tema que de seguro hacía sentirlo menospreciado, se corrió de la discusión. Tal vez por falta de fundamentos, pero no creo, pues más adelante lo vemos explicándole a un eunuco, lo que leía de los profetas. Creo yo que vio inútil la discusión frente a la posibilidad de un encuentro personal con el Mesías anhelado.

“…le dijo Felipe: ven y ve.” (Jn. 1:46b VRV1960)

Y un solo encuentro con la persona de Jesús bastó para cambiar el pensamiento de Natanael. Ni el más ferviente Rabí lo habría logrado. Pero el encuentro con Jesús y la manifestación sobrenatural, lo hizo todo, y Natanael declaró:

 Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel. (Juan 1:49 -RVR1960)


El evangelista personal tiene el mismo ministerio que Juan el Bautista:

 Una voz proclama:«Preparen en el desierto un camino para el SEÑOR; enderecen en la estepa un sendero para nuestro Dios.Que se levanten todos los valles, y se allanen todos los montes y colinas; que el terreno escabroso se nivele y se alisen las quebradas.Entonces se revelará la gloria del SEÑOR, y la verá toda la humanidad.El SEÑOR mismo lo ha dicho.»  (Isaías 40:3-5 NVI)

El evangelista personal llega hasta que se presenta Jesús, allí la cabeza de la situación es El, y dejás de ser vos. Y es ahí donde la sabiduría del cielo se vuelve imbatible. Se acepta o se rechaza.


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